¿Cuál es el lugar de las emociones en el desarrollo de los niños?

Reflexionamos con nuestra invitada Mar Romera sobre la importancia de las emociones en el desarrollo vital de los infantes.
Tomado de Noticias Universia

Las emociones son una respuesta adaptativa del ser humano, son parte de nuestra naturaleza y es gracias a ellas que debemos nuestra supervivencia y evolución. Al ser parte de nuestra vida, no se deben considerar desde nociones morales como algo bueno y malo, sino que se deben comprender como necesarias y arraigadas a nuestro ser. Estas, entre otras ideas, son reflexiones que compartimos en nuestro dialogo con nuestra invitada Mar Romera, quien explica la necesidad de cambiar el viejo paradigma que nos dice sin más, que las emociones son la parte irracional e intuitiva del ser humano y que es necesario reducirlas en la mayor medida de lo posible, para ser solventadas por la racionalidad.

Romera, critica la concepción existente y arcaica que expresa que las emociones son consideradas en el mundo como algo inadecuado porque reflejan la naturaleza sensitiva del ser humano. Nuestra invitada explica que, si bien es cierto que las emociones son las manifestaciones más arraigadas de nuestra vida, no es posible distanciarnos de ellas, dado que son el principal elemento de nuestro ser, el cual, nos ha permitido sobrevivir y relacionarnos con los otros y con el mundo.

Ante estas razones, Romera explica que es esencial fomentar la enseñanza y el fortalecimiento de las emociones pues, el desenvolvimiento y conocimiento de las mismas, permite un mayor autoconocimiento en el ser humano, en especial, en la población infantil, la cual, al ser enriquecida por las emociones, puede suscitar mayores capacidades cognitivas, motrices y en general emocionales, además de, promover en el niño confianza, seguridad, curiosidad, admiración y alegría por sí mismo y por el mundo que lo rodea.

También, Romera expone que la educación podría remitirse a la familia como primer modelo de educación en lo que confiere a las emociones, aquello debido a que, en la relación y dialogo entre los miembros de una familia, los niños aprenden a dar nombre a sus emociones y a generar un auto-diálogo consigo mismos y con los otros. El aprendizaje de las emociones en las relaciones familiares, fomenta en igual medida, que el niño desarrolle aspectos de su pensamiento que le permitan, entre otras cosas, ser más participativo, comunicativo y autónomo en su vida. Cabe aclarar que, para Romera, el tipo de estructura familiar no posee mayor relevancia pues, independientemente de cómo sea la conformación estructural de una familia, sea tradicional o con un enfoque más contemporáneo, lo importante en sí, es el reflejo y relaciones que manifiestan los integrantes de la familia en el niño, siendo los principales referentes en su posterior conducta e interacción con su medio.

Finalmente, Mar Romera resalta tres aspectos centrales para la mejora y fortalecimiento de los procesos relacionales y vitales del infante, a saber: la participación, la autonomía y el juego.

Conduce: Víctor Andrés Rojas, Julián Veloza y Karen Arias.

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Víctor Andrés Rojas

Educador convencido de la fuerza del encuentro humano para la creación de nuevos mundos.
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