La civilización de la desmesura: un suicidio colectivo

Hoy en El Puente dialogamos con el Dr.Antonio Elizalde Hevia (Licenciado en sociología de la Universidad Católica de Chile, Rector Emérito de la Universidad Bolivariana de Chile  e integrante...
Recuperado de: http://bit.ly/2nwPOQz
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Hoy en El Puente dialogamos con el Dr.Antonio Elizalde Hevia (Licenciado en sociología de la Universidad Católica de Chile, Rector Emérito de la Universidad Bolivariana de Chile  e integrante del directorio del programa Chile Sustentable), sobre las diversas comprensiones en torno al desarrollo.

El profesor Elizalde realizó una presentación sucinta sobre algunas de las obras que ha escrito y que han hecho meya en Latinoamérica. Desde allí, expuso un primer acercamiento a la noción de desarrollo. A ese respecto dijo: “existe una profunda confusión entre lo que es desarrollo y lo que es crecimiento. Se han hecho análogos estos dos conceptos aun siendo diferentes. El crecimiento tiene límites, y nosotros llevamos ya un siglo haciendo un esfuerzo sistemático por crecer, acercándonos cada vez a los límites en un sistema planetario cerrado. Por tal razón, llevo ya unos años construyendo una mirada crítica al crecimiento y me he dado cuenta que debemos cambiar los imaginarios. No es posible mantener el crecimiento y los estilos de vida que emanan de allí. Vamos para un suicidio colectivo, evidenciado en los síntomas climáticos que afronta el planeta”.

El crecimiento desmedido en que se hayan inmersas las dinámicas de las sociedades actuales, se ha sustentado en un estilo de vida que ha “basado la felicidad en el consumo desmesurado” aseguró Elizalde. Estamos sumidos en una tendencia suicida. Ahora bien, la salida para una sociedad que ha puesto todas sus esperanzas en los bienes y que tiene un peso material, es encontrar un tipo de sociedad que se vuelque hacia la exterioridad.

Por lo que se sigue, el profesor Elizalde hizo referencia al conjunto de elementos que componen el sistema que habitamos, asegurando que: existen tres tipos de necesidades fundamentales, sean pues estas, las “necesidades propiamente tales, las satisfactorias y los bienes. Con ello afirmó que, hemos exacerbado la producción de bienes, que son elementos materiales de la cultura y hemos dejado atrás las necesidades satisfactorias que serían inmateriales.

Nuestro invitado, compartió también las relaciones y diferencias entre los conceptos Indignidad del sub-consumo e Indignidad del sobre-consumo, frente a la coyuntura a la cual se enfrenta nuestra sociedad. Sobre ese particular, reiteró la cuestión de la existencia de un tipo de moral que atañe a las formas de consumo y que requiere ser revisada. La dignidad humana a menudo se ve vulnerada por las instituciones y las formas por medio de las cuales hemos organizado la vida, insistió Elizalde.

Para finalizar el maestro Elizalde aseveró la importancia de la pervivencia de la ética en las formas de consumo. Además, afirmó que la humanidad requiere urgentemente un esfuerzo descomunal para avanzar en el desarrollo de tipo moral. “Nuestra insuficiencia fundamental tiene que ver con la ética en al cual hemos vivido” argumentó nuestro invitado. Asimismo, extendió la invitación a la mesura y a una suerte de sentido común básico, que no sería más que una nueva moralidad.

Escrito por: Julieth Alexandra Ramos

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